Hoy es Catrón 3 de Crolé del año 22 de la Jihad Estárina - son las 31 horas con 62 minutos.
Este posteo probablemente sea un turning point para muchas de ustedes: o lo leen y no vuelven nunca más, o me siguen hasta el fin de la Jihad. De todos modos, si me siguieron leyendo hasta acá, ya están en mi corazón. Ya vamos casi medio año en este blog y si notaron una mínima tendencia es que, a pesar de que suene cliché, cada vez vamos a sumergirnos más en nuestra propia locura. Como el título indica un poco, este es sólo uno de los que espero serán varios experimentos a realizar entorno a la idea del tiempo calendárico. Hoy vengo a proponer una forma de supervivencia.
p o n g a n p l a y
Hay varios campos de batalla de los cuales la izquierda ha sido desplazada y que sólo recientemente hemos empezado a comprender la importancia de recuperarlos. Entre ellos está aquel que podríamos llamar el campo imaginal o en una terminología más cercana a nuestras escrituras: el campo hipersticional. El terreno de batalla de la hiperstición, como hemos charlado en otros posteos (1 y 2), suele ser definido como la fina linea que separa lo real de la ficción. Sin embargo, en un sentido más profundo, el verdadero territorio en disputa de los conflictos hipersticionales es, en realidad, el Tiempo. Cuando nuestras ficciones luchan por reemplazar el lugar de la realidad, lo que están buscando es crear lineas de tiempo alternativas, crear divergencias en el continuum espacio-temporal del Control. Podemos medir si una hiperstición ha sido exitosa si esta logra alguna de las siguientes situaciones: 1) o bien produce una bifurcación en el universo pregrabado del UDU; 2) o bien se convierte en un bucle de virtualidad funcional autorealizante, es decir, se crea a sí misma ex nihilo al insertar las condiciones de posibilidad de su emergencia en un tiempo previo a su propia existencia - es decir, acción retroactiva (una forma nouménica de este segundo punto, implicaría la absorción de la realidad por la hiperstición, a tal punto, que no habría registro posible de ese suceso y, por lo tanto, forma de verificarlo); 3) o, por último, crea tiempos paralelos desde los cuales se puede escapar del Espacio del UDU.
De esta idea, podríamos decir que se abren varios frentes o estrategias en el continuo temporal. Una primera forma corresponde a la bifurcación, la cual, es el plano del futuro. Aquí estamos hablando de la ciencia ficción y la utopía como aquellas estrategias que permitirían luchar contra la pregrabación y abrir el espectro del tiempo por venir en todas sus posibilidades. Escribir ciencia ficción y utopías es fundamental en la economía del deseo. La fantasía preexiste a toda teoría y práctica. Antes que cualquier plan/discurso racional o estrategia de real politik (y eso se ha demostrado en reiteradas ocasiones, especialmente en las últimas elecciones) lo que pesa más es lo fantástico.
Una segunda forma corresponde al bucle hipersticional en su sentido más clásico, aquí hablamos del arte y la magia (que en nuestro caso son sinónimos - y en la forma de la ciencia ficción y la utopía, también podríamos hacerlas pasar por las prácticas oraculares/proféticas de la magia) como aquellas formas de hiperstición que actúan en el plano del presente y el pasado. Finalmente, la tercera forma adquiere un carácter más meta-temporal, aquí hablamos específicamente de aquellos aspectos de la crono-guerra que se enfocan en las características estructurales del Tiempo de Control y buscan destruir las directrices en las cuales este se asienta. En este sentido, desde la izquierda recién hemos empezado a arañar la superficie de este estilo de guerra tratando de recuperar sólo el potencial utópico. Algunos pocos, como Gruppo di Nun en Italia, están haciendo lo suyo en el campo de la magia (aunque también podríamos mencionar a varias brujas ecofeministas como Starhawk o nuestros colegas del CCRU). Sin embargo, la extensión de estos proyectos todavía es incipiente y permanecen totalmente desconocidos para el groso de las fuerzas revolucionarias en el resto del mundo. Entre las causas de esto, podríamos pensar en una noción muy cientificista del materialismo histórico o hasta en una aversión a la crítica cibergótica o posthumanista. Nadie se ha dedicado todavía a la cuestión meta-temporal. Bueno, en realidad esto no es tan así. Creo que ya saben de quién voy a hablar...
Entre las estrategias singulares de la crono-política burroughsiana hay una que es muy poco comentada en el circulo de lectores y fanáticos: me refiero a su calendario. En los sesenta, en la obra no publicada "El Manual Revisado del Boy Scout", WSB escribió que "para consolidar el triunfo revolucionario cinco pasos son necesarios: 1) proclamar una nueva era y crear un nuevo calendario; 2) reemplazar el lenguaje del espacio exterior; 3) destruir o neutralizar los dioses extraterrestres; 4) destruir la maquinaria alienígena de gobierno y Control; 5) apropiarse de la tierra y la riqueza monopolizada por los aliens. Es hora de olvidar al imperio moribundo y construir una República Viva". La importancia del Tiempo parece venir aún antes que la del virus del lenguaje. A través de este, se estructura la totalidad de nuestra vida, todos los ámbitos desde la producción y la reproducción social, hasta el consumo y la circulación. El calendario cristiano, que fue originalmente confeccionado con el objetivo de evangelizar a los paganos, fue subsumido bajo el capitalismo a la lógica de la producción, al punto que hoy, en nuestra era de la hipersubsunción - expresada en el tiempo global único de las cadenas de producción globales y los circuitos financieros - se puede vislumbrar la emergencia de una temporalidad capitalista posthumana: un calendario de ceros y unos hecho por máquinas para máquinas.
En el caso del calendario este es una de aquellas herramientas del Amo que pueden ser utilizadas en su contra. Burroughs creía firmemente que la construcción de un calendario propio podía ser una herramienta de desprogramación infinitamente valiosa. Este consistiría en una micro-insurgencia temporal. "En primer lugar, nos liberaría del codificado y predecible sistema de la Máquina de Control, de su principal sistema operativo. En segundo lugar, reemplazaríamos este sistema con uno de nuestra propia confección, con asociaciones y simbolismos (ya sean significativos para nosotros o totalmente arbitrarios) que reemplazarían el aparato de la respuesta condicionada: la Mente Reactiva, sus contenidos y asociaciones, previamente programadas por el calendario de Control". En este sentido, al crear un calendario propio, WSB buscaba declarar un Nuevo Orden Temporal, distinto de aquel de la cultura dominante, y al hacerlo, separarse también de todo lo que esta representa y defiende, generando un abismo entre él y el resto de la sociedad de control.
En este sentido, el calendario burroughsiano debe ser entendido como una tecnología del yo que nos empodera, un enfoque pragmático que esta abierto a la experimentación y busca liberarnos de todo dogma. Al mismo tiempo, supone una noción cyborg del ser humano dado que su vida no puede distinguirse de las máquinas temporales que lo estructuran. "Todos somos robots cuando nos involucramos acríticamente con nuestras tecnologías". Siguiendo a Gurdjieff, WSB sostiene el axioma fundamental que reza: "el ser humano es una máquina". "En nuestro estado ordinario (...) somos seres impulsados y arrastrados mecánicamente por el azar externo o los hábitos internos, que nunca hacemos o realizamos nada por nosotros mismos. Siempre reaccionamos, nunca causamos. La cultura contemporánea quiere autómatas". El calendario se transforma en una de las múltiples subrutinas que corren en nuestra psique. El Tiempo y el Lenguaje son los dos grandes hábitos internos a combatir:
"El mundo prosaico que habitualmente percibimos, con el que nos relacionamos y que entendemos con nuestro sentido común, es en términos fisiológicos y psicológicos, una simulación, un producto resultante de filtros perceptuales esencialmente arbitrarios, reflejos condicionados culturalmente y formas habituales de leer el mundo que unen sus raíces en nuestro pasado biológico".
"La ley para el ser humano es la existencia dentro del círculo de las influencias mecánicas, el estado del 'humano-máquina'. El camino del desarrollo de las posibilidades ocultas es un camino contra la naturaleza, contra Dios". Suenan los ecos de la Trilogía de Ciudades de la Noche Roja y sus cyborgs espirituales. La concepción psicológica de Burroughs, influenciada por las nueve partes del alma en Antiguo Egipto, le debe mucho a esta metáfora del "humano máquina", pues el principio de la máquina es el ensamblaje, la aglomeración de distintos subsistemas, piezas funcionales y centros variables de energía y producción. El experimento con la medición del tiempo es una forma de alquimia cibernética dado que "intenta cultivar la inteligencia del 'humano-máquina', ampliando su conciencia encarnada y su potencial
psicológico y ayudándolo a manejar los diversos programas que el Yo ejecuta
de manera habitual e instintiva" y dirigirlo hacia un más allá del Control.
Fue así que hacia fines de los sesenta WSB diagramó el "Calendario de los Sueños". La exacta forma que este tenía no esta del todo clara. La información sobre su naturaleza surge de diferentes fuentes publicadas y no publicadas, muchas veces en contradicción directa, producto seguramente de los propios experimentos temporales de Burroughs. El recuento va más o menos así: inicialmente el calendario parece haber tenido solo ocho meses. Estos eran: 1) Terre Haute, 2) Marie Celeste, 3) Bellevue, 4) Seal Point, 5) Harbor Beach, 6) Niño Perdido, 7) Sweet Meadows y 8) Land's End. En una segunda versión se le agrego un noveno mes, llamado Wiener Wald, que iría luego de Seal Point en la versión anterior. Sin embargo, se cree que la versión final se encuentra en una carta enviada a Brion Gysin que proponía el orden siguiente:
"Querido Brion, EL CALENDARIO DE LOS SUEÑOS: 1. Terre Haute, 2. Marie Celeste, 3. Bellevue, 4. Seal Point, 5. Wiener Wald, 6. Harbor Beach, 7. Cold Spring, 8. Great Easter, 9. Sweet Meadows, 10. Land's End".
Este era un sistema de diez meses con 23 días cada uno, que comenzaba en el punto de inicio conocido como "La Creación", el cual empezaba un Martes 23 de Diciembre de 1969 - que en el Calendario de los Sueños se transformaba en el Martes 23 de Terre Haute del año 1 (no sabemos si los días también sufrieron un cambio). La naturaleza exacta de los nombres de los meses y su significado es algo que sólo el mismo WSB podría asegurar y que, muy probablemente, mantenía en secreto para evitar una posible posesión de Control. Su principal influencia para la creación de este calendario fue el elaborado sistema utilizado por los mayas: un calendario solar de 365 días llamado Haab, entrelazado con un calendario sagrado de 260 días llamado Tzolkin - así como con otros ciclos lunares, un ciclo de Venus de 584 días y un período conocido como La Cuenta Larga, que medía los acontecimientos del tiempo mitológico maya desde la Creación. En sus extensos viajes por México, América Central y América del Sur en la década de 1950, Burroughs desarrolló su teoría de los diversos calendarios entrelazados utilizados por los mayas como una elaborada máquina de control: había estado estudiando las herramientas del amo por mucho tiempo.
La idea de crear un contra-calendario podría, sin embargo, provenir de otro lugar. Durante la Revolución Francesa se realizó un gran experimento en este sentido. Hacia el final de 1793 se instauró el Nuevo Calendario de la República Francesa. En este, los años siempre empezaban en el equinoccio de otoño (el inicio de la primavera), tenía doce meses de treinta días
cada uno. Los meses se dividían en tres décadas de diez días y se adoptó un tiempo decimal. Cada día estaba hecho de 10 horas, estas de 100 minutos y estos de 100 segundos. Los nombres de los meses adoptaron denominaciones de fenómenos naturales y de la agricultura. El Tiempo adoptó una estructura acorde a los ciclos de la naturaleza y se alejo del transcendentalismo cristiano. En ese sentido, fue un intento de racionalismo (¿O neopaganismo?) que buscaba destruir y desprogramar cualquier influencia religiosa cristiana o realista en la vida cotidiana del pueblo francés:
"La consciencia de estar haciendo saltar el continuum de la historia es peculiar de las clases revolucionarias en el momento de su acción. La gran Revolución introdujo un calendario nuevo. El día con el que comienza un calendario cumple oficio de acelerador histórico del tiempo. Y en el fondo es el mismo día que, en figura de días festivos, días conmemorativos, vuelve siempre. Los calendarios no cuentan, pues, el tiempo como los relojes. Son monumentos de una consciencia de la historia de la que no parece haber en Europa desde hace cien años la más leve huella. Todavía en la Revolución de julio se registró un incidente en el que dicha consciencia consiguió su derecho. Cuando llegó el anochecer del primer día de lucha, ocurrió que en varios sitios de París, independiente y simultáneamente, se disparó sobre los relojes de las torres".
El plan de Burroughs y su calendario se asemeja al de una insurrección micropolítica de corte guattariano más que a la revolución de masas del siglo XIX, aunque no deja de tener conexiones con ella. Las causas de esto se hacen evidentes si ubicamos el mito burroughsiano en relación a la linea ancestral de la tradición gnóstica, de la cual también se nutrieron los diversos magos y magas que lo influenciaron como Crowley, Hubbard, Fortune y Gurdjieff:
"Ellos aborrecían el mundo en parte porque aborrecían esos poderes - físicos, institucionales o psicológicos - que impedían que el yo alcanzara su potencial, un potencial que asociaban con la liberación, con el acto de deshacerse de todas las cadenas. Dentro de su hostilidad casi paranoica hacia el ecosistema yacía un incandescente anhelo de libertad. Aunque puede que este anhelo se haya salido de control, tanto entonces como ahora, su esencia habla del nuevo sentido de autonomía que vino a definir al yo en la antigüedad tardía, del mismo modo que llegó a definir el sujeto individual del mundo moderno. Este yo se figura a sí mismo como un ser libre, como una chispa de conocimiento que lucha contra las fuerzas externas del límite y la opresión. Pese a su ocultismo más bien pagano, muchos gnósticos despotricaban también contra los arcontes astrológicos, de quienes se creía casi universalmente que tenían en sus siderales manos el destino de los hombres y las naciones. En lugar de aceptar las reglas zodiacales del destino [el poder del calendario], los gnósticos insistían en la capacidad de la mente para superar tales restricciones por medio de la profundidad psicológica, la inteligencia y la voluntad mística. En una palabra, la lucha gnóstica es libertaria (comunista libertaria)".
"Al fundar en el yo el locus de la autoridad espiritual los gnósticos también amenazaron con erosionar la roca de la autoridad sobre la cual descansaba la estructura institucional de la Iglesia romana [Control]. Fue en parte para controlar ese vagabundeo ideológico que la iglesia inventó la noción misma de 'herejía', la perversión o subversión de la verdad ortodoxa, un concepto que reaparece hoy en la figura de los crímenes de pensamiento [realidad vs. ficción]. En este sentido, los gnósticos fueron acusados de una espiritualidad literalmente fuera de la ley, una amenaza a la norma convencional que, en sus casos más extremos, llevaba a antinomias como la de los carpocracianos, quienes al parecer se encargaron personalmente de 'despreciar y transgredir todas las leyes' acuñadas por el (falso) Dios Creador bíblico [el UDU de William]".
El éxtasis es una hazaña que se produce a través del propio trabajo místico, mágico e intelectual: en una palabra, a través de la auto-divinización como en la trilogía de Ciudades. "En cuanto encarnación del orden universal y el conocimiento místico, el Logos gnóstico significa obviamente mucho más que mera 'información'. Y, sin embargo, este Logos aparece a veces bajo la temblorosa forma de una señal informacional, que le confiere a la llamada una cualidad casi viral que le permite penetrar un mundo ocluido". La razón última del aspecto gnóstico de ciertas estrategias de Burroughs es que este ya vive en un mundo informacional, donde las metáforas de la gnosis ya no son tales y donde el inicio de la liberación comienza con la recepción de un secreto. La gnosis depende siempre de la transmisión de secretos. La única forma de traspasar ese mundo de Control es a través de una señal viral, un código o un troyano: la pastilla roja.
Mi idea era proponerles un experimento. Salgan y armen su propio calendario: emprendan una batalla por las cosas finas y espirituales que están presentes en la lucha de clases, las cuales "actúan retroactivamente en la lejanía de los tiempos y ponen en cuestión toda nueva victoria que logran los que dominan". Guiado por la idea de que "existe una cita secreta entre las generaciones que fueron y la nuestra", considero que no debemos despachar a la ligera la exigencia mesiánica que el pasado exige sobre nosotros. La imagen relampagueante del pasado se nos abre en una Jihad particular. Estamos en un momento de peligro:
"Articular históricamente lo pasado no significa conocerlo «tal y como verdaderamente ha sido». Significa adueñarse de un recuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro. Al materialismo histórico le incumbe fijar una imagen del pasado tal y como se le presenta de improviso al sujeto histórico en el instante del peligro. El peligro amenaza tanto al patrimonio de la tradición como a los que lo reciben. En ambos casos es uno y el mismo: prestarse a ser instrumento de la clase dominante. En toda época ha de intentarse arrancar la tradición al respectivo conformismo que está a punto de subyugarla. El Mesías no viene únicamente como redentor; viene como vencedor del Anticristo. El don de encender en lo pasado la chispa de la esperanza sólo es inherente al historiador que está penetrado de lo siguiente: tampoco los muertos estarán seguros ante el enemigo cuando éste venza. Y este enemigo no ha cesado de vencer".
El fascismo ya ha sido vencido con anterioridad, pero hoy nuestros muertos vuelven a estar en peligro. No estoy hablando de 1917, hablo de 1945. La imagen de la cual nos debemos adueñar son los estandartes nazis siendo ofrecidos a Lenin en Moscú; son los tanques soviéticos sobre Berlín; son los soldados del Ejército Rojo liberando los campos de concentración; son los 40 millones de fantasmas que defienden hoy la estepa rusa. En una época en que socialismo y comunismo son considerados insultos, donde el peronismo se busca desembarazar de cualquier connotación izquierdista y la izquierda partidaria se ahoga en un proyecto democrático liberal; creo que debemos reapropiarnos del insulto de la forma más recalcitrantemente posible. El comunismo no funciona... pero ¿Acaso no fue la Unión Soviética la que venció a la Alemania Nazi? O en términos más apropiados: ¿No fue la que venció al Anticristo? ¿La Gran Guerra Patria no fue una Jihad Universal contra el Fascismo Internacional? "En esta estructura se reconoce el signo de una detención mesiánica del acaecer, o dicho de otra manera: de una coyuntura revolucionaria en la lucha en favor del pasado oprimido. Se la percibe para hacer que una determinada época salte del curso homogéneo de la historia; y del mismo modo hace saltar a una determinada vida de una época y a una obra determinada de la obra de una vida".
Para este experimento calendárico, el período comprendido por la Gran Guerra Patria es considerado el momento sagrado fundacional. Ese es nuestro tiempo mesiánico, el cuál abre la Historia Futura Humana. Imagínense que la cita secreta intergeneracional se da entre aquella épica soviética de la Prehistoria y una humanidad interestelar 20.000 años en el futuro. La Jihad Estárina ha reemplazado lo que conocemos como la Segunda Guerra Mundial y se considera que fue el inicio del largo proceso que llevaría al comienzo de la Historia Humana: la colonización de la galaxia, la super-abundancia, el retorno a una economía del don bajo la égida de las inteligencias artificiales, donde el intercambio simbólico vuelve a signar sobre todas las relaciones sociales. El Arte desaparece al realizarse finalmente en la trama de la Vida. Se organiza una sociedad en torno a la noción del gasto (se abandona la falsa teoría de la necesidad) y el exceso producido por la energía de la galaxia es dispensado agradablemente de manera libre y gratuita por todos los seres del Kosmos: es hora de responder las grandes preguntas, es hora de la Historia Real.
En esta sociedad comunista de post-escasez galáctica, el tiempo de la Jihad Estárina pertenece al plano mitológico. Los sucesos del siglo XX y XIX, cuando la Humanidad contaba el tiempo de acuerdo a las revoluciones que realizaba un planeta en torno a su astro, se confunden y solapan mutuamente. Las antiguas narraciones relatan la batalla divina entre Estárin y Nazir, la Serpiente Fascista (aquella que siempre amenaza desde la oscuridad que yace al interior de los seres ciberpositivos). Varios seres divinos intervienen en la narración oficial: cyborgs espirituales que empalman circuitos, desencadenan reacciones atómicas y realizan contactos con seres transneptunianos. Gracias a su trabajo, en los albores del tiempo, el comunismo se ha extendido a todos los reinos de la vida. Una República Universal constituida por una asamblea de estrellas, planetas, especies animales, vegetales y minerales, hongos y bacterias, cyborgs y androides que se constituyen en una posthumanidad radical.
De este mundo, nos llega un mensaje secreto. La deuda que han pagado por nosotros. Un tipo de codificación temporal que permite la entrada de ese tiempo mitológico comunista en nuestra era. Tenemos su calendario. Esta sociedad mide el tiempo desde un parámetro no-antropocéntrico, post-heliocéntrico y anti-cristiano. Han borrado todo dejo del hogar original de la humanidad y sus extrañas costumbres. Sus fechas no hacen referencia a ningún astro ni espacio particular. Sino que se constituyen en un tiempo universal posthumano válido para todo tipo de entes. Su única referencia es aquel tiempo mitológico de la Jihad y las deidades y fuerzas que intervinieron en la creación de este universo y el nacimiento de la Historia. Consta de un año largo dividido en doce décadas: 1) Estárin, 2) Lenirra, 3) Opeñemer, 4) Borrós, 5) Viénar, 6) Loblas, 7) Turíngue, 8) Crolé, 9) Estárco, 10) Telerúlan, 11) Firesonte y 12) Fortaná. Estos nombres corresponden a las deidades primordiales. Cada década está, a su vez, dividida en diez días largos correspondientes a fuerzas o divinidades secundarias: 1) Ocutro Roga, 2) Maquía, 3) Catrón, 4) Viralos, 5) Ciberna-Cíberes, 6) Filipol, 7) Gospan, 8) Pezcatori, 9) Delguat y 10) Rojeo Revolán. Existen algunos días particulares para conmemorar eventos específicos, tales como: Memora, Bogda Natuva y diversos Martio y Vitria (para batallas y victorias acaecidas durante el tiempo mítico). En total, es un calendario de 121 días y un período especial: el día 121, Vitria Finel, no corresponde a ningún mes del año y le prosigue el Soma Roga, el sueño rojo, de una duración indeterminada. Cada día esta dividido en 100 horas, cada hora en 100 minutos y cada minuto en 100 segundos. Los segundos han sido definidos a través del conteo de las transiciones del átomo de cesio 133. Cada segundo se traduce como el tiempo que necesita el átomo de cesio 133 para efectuar exactamente 9.192.631.770 transiciones (este, tal vez, sea el único resabio del hogar original de los seres humanos en este sistema calendárico).
Que esta historia y su calendario sean un ejemplo de la gnosis comunista que brilla sobre el Cielo de la Historia y, alrededor del cual, todas las cosas giran:
"La lushka klašir, ineleup a storik’s adherós en Markis, nun es mas ke luxa por los áspriz materiak, sin el kual no surgirien las finurn’s y espirutis. Aunke estas finalas están enkron’d en klašir klasik d’otra foma, nun komo botin' d’venzir, sino komo konfiant, kurash, umorix, asturix, denurón, rekulando des la lejanis d’eras. Terminon pa pruna kualk vikt’rik q’logrn los domín. Asir komo floran ke zur’n sunna, asir lo viager revirdar, por virtud d’un heliotropiz ekript, virgas’dse el su proleyá en çielo d’historis. Al materioris storika hab katar esta mudance, minima’n visible entre todars".
Instrucciones:
Cuando apretén el siguiente link entrarán en esta primera página:
Ahí, como se ve en la imagen, se indica la fecha y horarios actuales (la hora se le antes de la coma y después son los minutos: en esta caso serían las 96 horas con 34 minutos.). Para ver exactamente el nombre del día y mes que corresponde deberán entrar a la segunda hoja de este documento de google sheets:
Ahí les aparecerá una tabla en la que deberán encontrar la década a partir de la decena del día indicado en la página anterior (en este caso es la séptima década - Crolé). Luego encontrarán el día exacto siguiendo la unidad del mes que están (en este caso es el segundo día - Maquía):
Si quieren calcular una fecha deben entrar a la tercera página del documento:
Ahí deberán insertar la fecha que deseen transponer en el calendario de la Jihad y repetir el mismo proceso que hicieron en el punto anterior para saber el nombre del mes y día de la fecha:
Obras cortadas y pegadas:
Tecgnosis: mito, magia y misticismo en la era de la información (2015) de Erik Davis editado por Caja Negra (2023).
The Magical Universe of William S. Burroughs (2014) de Matthew Levi Stevens y editado por Mandrake of Oxford (2014).
Tesis sobre Filosofía de la Historia (1940) de Walter Benjamin en Ensayos - Tomo I editado por Nacional (1996).






Comentarios
Publicar un comentario